Talia

Comodidades

Coqueta y amplia habitación decorada con el mismo cuidado que encontramos en toda la casa. Con ventana a uno de los patios de La Morada.

«…La mula, en el zaguán, tumba enfrenada;
y por julio un “Arrópenle si suda”;
no beba vino; menos agua cruda;
la hembra, ni por sueños, ni pintada.
Haz la cuenta conmigo, doctorcillo:
para quitarme un mal, ¿me das mil males?
¿Estudias medicina o Peralvillo?
¿De esta cura me pides ocho reales?
Yo quiero hembra y vino y tabardillo,
y gasten tu salud los hospitales.»

Ven a escuchar los murmullos del silencio...

Haremos tu instancia inolvidable...

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